Compra de vivienda nueva con necesidad de reforma; baja calidad general
Últimamente hemos tenido ocasión de visitar varias viviendas entregadas o alquiladas en los nuevos desarrollos (PAUS) que han ido creciendo entorno a Madrid en los últimos años. Tanto con la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) como con clientes privados o amigos. Incluso hemos sido finalistas en algún concurso público para alguna parcela en dichos PAUS.
Independientemente de la calidad arquitectónica de la mayoría de las promociones publicas y algunas pocas privadas, nos llama la atención la bajísima calidad con la que se entregan dichas viviendas al propietario final.
Y no nos referimos a viviendas de protección oficial, en las cuales no es justificable pero a lo mejor mas comprensible, sino en promociones privadas en las que supuestamente se ha hecho un desembolso elevadísimo para acceder a una vivienda en la cual se presupone unas calidades y equipamientos básicos.
Algunos ejemplos:
- techos totalmente desnivelados o en mal estado
- en las paredes enlucidos muy mal tendidos
- red eléctrica incompleta
- ubicación de radiadores sin criterio ni siquiera de utilidad
- suelos radiantes de tarima levantados
- etc…
Sin entrar en los motivos de dichos fallos, lo cierto es que suponen una inversión posterior a la compra nada desdeñable, así que si estáis pensando comprar es un buen argumento de negociación el exponer la necesidad de dicha inversión antes de comprar o alquilar.
La virtud de una reforma integral son el conseguir una vivienda “a medida” de cada propiedad, con materiales y acabados determinados y supervisado por una dirección facultativa que asegure máximas calidades. Es cierto que no todo el mundo puede realizarla, pero si exigir unos parámetros básicos de calidad en el lugar donde viviremos muchos años, que además será seguramente el mayor desembolso e inversión de una vida.
Un saludo,
Sergio Olazábal



