“La arquitectura de la felicidad”
No todo lo relacionado con una reforma tiene que ver con una obra física. Ni tiene que ver con las perdidas de carga de los cerramientos, técnicos de obra y prespuestos. Existe un mundo que tiene mas que ver con las sensaciones y las formas que tenemos de vivir, decorar y sentir nuestras casas.
Este es el título de un libro que considero indispensable (editorial Lumen), y no solo para la gente interesada en la arquitectura, ya que narra la forma en la que la arquitectura nos influye en la vida cotidiana y en nuestra propia felicidad, sin darnos cuenta en la mayoría de los casos.
El autor ha sido capaz de escribir un libro con mucho fondo de forma coloquial y divertida. Voy a trascribir algunas partes del mismo como muestra:
…la sensibilidad por la arquitecura tiene sus aspectos problemáticos. Si una habitación es capaz de alterar el modo en que nos sentimos, si nuestra felicidad depende en cierto modo del color de las paredes o de la forma de la puerta, ¿qué pasará en la mayoría de los lugares que estamos obligados a contemplar o a habitar?…
…la capacidad de las casas bellas para garantizar la felicidad plantea dudas, y se le reprocha su incapacidad para mejorar el carácter y transmitir sus cualidades a los que moran en ellas… pero cualquiera que sean las afinidades teóricas entre lo bello y lo bueno es innegable que en la práctica mansiones y apartamentos a la orilla del rio han albergado a tiranos y asesinos, sádicos y esnobs, y demás personajes con escalofriante indiferencia hacia la disyunción entre las cualidades de lo que les rodea y su vida… la arquitecura puede contener mensajes morales, pero carece de poder para imponerlos, emite sugerencias y no puede evitar que se abuse de ella…
…llevada al extremo la pasión por la arquitecura puede volvernos estetas que custodian sus casas con la atención de un vigilate de museo. Con una esponja en la mano en busca de manchas, se verán obligados a renunciar a la compañia de niños y en las cenas desatenderán la conversación para estar pendientes de si alguien si inclina hacía atrás y deja el cerco de la cabeza en la pared…
…el teólogo alemán Paul Tillich explicaba que el arte le dejaba frío cuando era un joven mimado y sin problemas, a pesar de esfuerzos pedagógicos de sus padres y maestros…estalló la I Guerra Mundial y un dia de tormenta refugiado en un museo se topó en una galería con un cuadro de la Virgen de Boticelli…ante la mirada delicada y compansiva de la misma se encontró sollozando desconsoladamente ante el aire excepcionalmente tierno del cuadro en comparación de la barbarie aprendida en las trincheras. Tal vez necesitamos una marca imborrable en nuestra vida para apreciar lo excepcional de la belleza.
…los arquitectos del movimiento moderno, al igual que sus predecesores, querían que sus casas hablarán, pero no del siglo XIX ni de la vida aristocrática y privilegiada, y tampoco de la Roma clásica o de la Edad Media. Querían que sus casas hablaran del futuro, con sus promesas de velocidad y tecnología, democracia y ciencia. Querían que los sillones evocaran aviones y coches de carreras, que las lámparas sugiriesen el poder de lo industrial, y las cafeteras, el dinamismo de los trenes de alta velocidad…
…en cuanto empecemos a mirar encontraremos numerosas sugerencias en las formas de los muebles de las casas. Pinguinos en las jarras de agua, gráciles ciervos en los escritorios y bueyes en las mesas de comedor, las copas pueden parecer señoras impertinentes mientras algunos vasos serían masculinos leñadores o funcionarios. Una silla curva insinúa desenvoltura y entusiasimo, mientras que una recta parece seria y lógica. Incluso algo tan diminuto como las letra f de una tipología helvética nos podría hablar de un personaje puntual, aseado y optimista con su espalda recta y porte tieso y alerta, mientras que su prima poliphilus, con la cabeza inclinada y rasgos suaves evoca a alguién mas dormilón, tímido y pensativo…los edificios al igual que las formas, hablan…
Mi opinión es que si somos lo que comemos también somos un poco donde habitamos, y creo que es cierto que las elecciones que tomamos para nuestras casas, desde los colores, libros, muebles, hasta la elección de la nevera hablan a un desconocido que entrase en nuestra casa de como somos.
Un saludo!
Sergio Olazabal







Muy buen artículo Serge. Interesante y entretenido. Enhorabuena
Muy interesante!, me gustaría leer este libro, sabes dónde lo puedo conseguir? porque por más que lo busco no lo encuentro..
La última vez que lo vi fue un un corte ingles. Te lo recomiendo, un saludo!
sumamente interesante … buscare este libro me gusto .. muy buen articulo
saludos !!!